domingo, 18 de octubre de 2015

UN INVIERNO EN SOS

 
                         
             
                   ¡¡¡¡¡¡Leed...leed malditos!!!!

Por desgracia para unos pocos miembros de esta tribu de c...f...s llamada España que padecemos el mal de la adicción a la lectura, para esos, el adagio de Larra sigue teniendo en esta querida y padecida piel de toro tanta vigencia como el día en el que el suicida intelectual la escribió, sólo que habría que añadirle que también leer es llorar. ¿No fue Galdós (pregunta retórica) el que comenzó una de sus mejores novelas con aquella rotunda frase de: ¡Aquella burocracia gris...plúmbea Pues la bordó...el joío...

¿No...? ¡Por mis muertos que si! ¡Por éstas que son cruces!

Cucha...cucha....

Para alimentar mi entrañable enfermedad con las dosis diarias de papel impreso en mis rutas por las carreteras de España me veo obligado a llevar conmigo en la autocaravana la friolera de diecisiete carnets de bibliotecas, un carnet por cada tribu o taifa que, atendiendo a los gritos de la ch....., de la masa, estos politicos que Dios c....., nos metieron por la puerta de atrás, por ese agujerito donde no brilla el sol (como genialmente lo llama Carlos Herrera) el timo de la estampita que el entrañable Tony Leblanc llevó a la pantalla, las autonosuyas de Vizcaino Casas, La Vaquilla de Berlanga, el Plan Marshall de José Isbert...el Sumsum Corda ibero, querido lector.

Como cada tribu (véase autonosuya) tiene sus reglas para masturbarse el ego con su propia y genuina identidad de barrio, y, dentro de cada barrio cada bibliotecaza se quiere diferenciar de la bibliotequita y ésta a su vez se quita el complejo de inferioridad despreciando y buscando señas de identidad para diferenciarse a su vez de la bibliotequititititta...,total, que en este país de tribus africanas, arrancarle un libro al S.P.B.E. (en las siglas puede colocar el lector lo que le salga del níspero...total, para lo que le ha de servir), es una obra digna de los siete Titanes (¿eran siete o los estoy confundiendo con los Magnificos?) o de Hércules, el Poirot o ese otro que ganduleaba por las páginas de la Mitologia griega y que nos servían en las peliculas "de romanos" encarnado en las apetitosas proteínas de Steve Reeves (¡qué malo era el joío!) comiendo pipas, comiendo pipas nosotros, yo y mi hermana, que era una muñeca tierna como la propia miel y se tragaba el angelito la película (¡Nene...vámonos!) todas las veces que mi egoísmo decretara que nunca bajaban de tres, mientras en la última fila, voyeurizado por la acomodadora, que era lesbiana, un maricón se la pelaba a la salud del susodicho actor...(lo de actor es un decir).

....Pues eso...Que con esta cáfila no hay quien pueda...Ora pronobis....
Que me ha caducado el préstamo de las Memorias de Terenci Moix por no saber manejar el ordenador...que ya son ganas....(*) Y todo, cuando ya hemos descubierto que en el planeta Martes alguien se la peló antes que nosotros...

Que me van a sancionar a no poder leer los libros de su taifa por no sé cuantos días.
Estos días, aquellos políticos, aquellos padrastros de la patria que nos metieron el embolao de las autonosuyas se quejan de que los nazionanistas les quieren levantar la merienda (uno que tiene el signo de sumar en su apellido y que le chulea a los jueces) ya está en un tris de levantarse con el santo, la peana, y la recaudación del cepillo..¿Que nooo? ¡Dale tiempo al angelito!

Pero...¿que se esperaban de los nazionanistas (ojo que el neologismo ya tiene mi copy raig...o como se diga) estas almas cándidas?

Yo, como decía Fernando Pessoa <>. Yo estoy tranquilo asi quieran levantar diecisiete aduanas con diecisiete cuerpos diferentes de carabineros..¿habrá colores para todos? Tengo libros de Josep Pla en catalán que leo con placer. Y del ático que tenemos pegadito al cantabrico solo me interesan Unamuno y Baroja, que no escribían en vasco...tampoco se había inventado para entonces....
Y en mi sótano estoy acumulando libros como hacían aquellos de Farenheit cuatro, cinco, uno (¿o cero?)...Joder, ésto parece el relleno de una "Primi...."

(*) ¡No.....tío listo...no se podía renovar por teléfono! Fue lo primero que me dijo la burócrata número FGRT67843209878654-0000000067543 de la sección HIOMNJYYZ73546900001. No...no se podía....
De nada.
A mandar.

Jean Valjean. Sos del Rey Católico

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